La Santa Misa libera a las almas del purgatorio, testimonio (Beato Enrique Susso)

Almas del purgatorio

En la vida del Beato Enrique Susso (1296-1365)  se relata que, cuando estaba estudiando en la Universidad de Colonia, en Alemania, hizo mucha amistad con otro religioso dominico como él.

 

Un día se prometieron que el primero que muriera debía recibir del otro el beneficio de dos misas semanales por el espacio de un año.

 

Después de un tiempo, murió el compañero de Fray Enrique y éste rezó mucho por él, pero no cumplió con la obligación de las misas.

 

Un día se le apareció su amigo difunto y le echó en cara el incumplimiento de su promesa. El amigo le dijo que no bastaban sus oraciones, que necesitaba las misas para poder ser liberado.

 

Al poco tiempo, se le apareció de nuevo para agradecerle las misas y decirle que ya estaba libre y volaba al cielo.
No comments yet.

Leave a Reply

Join the Live Chat